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Vente unos días a echar una mano por las mañanas

Eso me dijeron hace casi 5 años cuando recién acabada la carrera, y hablé con mi tío Gumer.
El plan era venirme a Madrid (desde mi querida Sevilla) y pasarme por la productora por las mañanas a echar una mano, hacer lo que sea, no tenia muy claro el que, pero venía a aprender.

Al principio mi inestimable función era solucionar los típicos problemas informáticos de portátiles y móviles, sincronizaciones, correos, contactos… lo típico que se le da bien a cualquier chaval de 22 años (a día de hoy sigo haciendo parte de esas funciones)
Pasaron varios días, algunos de ellos muy aburridos, no había suficientes problemas como para tenerme todas las mañanas ocupado pero llego la primera producción y ahí se empezó a dibujar parte de lo que soy ahora.

Me acuerdo perfectamente, me encargaron comprar un par de discos duros, me dieron 200€ y me hicieron firmar un recibí, me sentí realmente importante, no creo que tardara mas de 10 minutos en llamar a mi madre y contárselo, ¡ME HABIAN CONFIADO 200€!
Luego vino el día del rodaje, me pusieron un walkie, ¡UN WALKIE!, me hice varias fotos, todo el mundo tenia que enterarse de que me estaba convirtiendo en un tío importante. Mi función era hacerme cargo de los figurantes, tenia que recogerlos en la entrada y llevarlos a su sitio, y luego les iba dando las indicaciones que quería el director. Fue chulo la verdad.

El caso es que yo me había especializado en la postproducción, la edición en concreto, pero en la oficina no había ningún ordenador que valiera para ello, por lo que decidí traerme desde Sevilla mi iMac, pensaba que era algo temporal, pero tras 5 años, aquí sigue… pero sigue al igual que yo, solo que ahora el es la segunda unidad, ya se queda un poco viejo y no puede con todo y a mi me han puesto un Mac Pro remozado por mi mismo que me ha hecho dar un saltito de calidad.

Mis funciones tras 5 años han cambiado un poco, sigo comprando los discos duros para cada producción, sigo yendo a los rodajes y encargándome del material rodado, pero ahora también me encargo de toda la postproducción, digamos que el hormiguero me ha formado a base de experiencia, y a base de darme confianza poquito a poquito, lo que hace que en cada producción siga aprendiendo.

A día de hoy no puedo ser otra cosa que una hormiga, es donde he nacido profesionalmente y donde estoy creciendo, donde me han enseñado una filosofía de trabajo muy particular y donde me están haciendo una persona de provecho.

No podría haber llegado a un sitio mejor.

Un cordial saludo de vuestro montador y amigo.

Jose Carlos Guerra-Librero Laffarga (jefe de sala)

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