f v
^

Llegó el momento de las presentaciones…

La única chica que aparece en la foto con las hormigas en el sofá, soy yo. Apenas llevo un año en el hormiguero, al igual que en el mundo de la publicidad.

Jamás había hecho publicidad como productora, aunque era un campo que me llamaba mucho la atención. Lo descubrí cuando era bien pequeña junto a mi hermana gemela, haciendo algunos anuncios para televisión. En su momento nos resultó divertido y peculiar, había muchísima gente trabajando horas y horas para que luego saliera en tv sólo 30 segundos.
Igual por eso escogí está profesión.

Anteriormente me he dedicado únicamente a la televisión, estuve en noticias y en un par de programas de distintas cadenas.
Un mundo en el que he aprendido muchísimas cosas, y conocido a grandes personas.

Por suerte en uno de los programas descubrí, que eran los madrugones de verdad. Levantarte a las 4:30, 4:45 de la mañana si se me pegaban un poco las sabanas.  Tengo que decir que apenas me costaba levantarme, iba a trabajar de lo mío, de lo que había estudiado, y de lo que realmente me apasionaba ¡”La producción”!

Y por buena o mala suerte, llegó el momento del parón, de los que más de uno seguro que han sufrido hasta ahora.

Gracias a que siempre he sido muy positiva, cada día me juraba y me perjuraba que llegaría mi momento, que volvería al mundo de la producción.

Mientras tanto hice un cortometraje, una colaboración durante unos meses con una agencia de actores, sentía que no podía estar quieta. Estaba segura que algo bueno sacaría de todas estas pequeñas cosas, ya que las cosas no se consiguen de la noche a la mañana. Decidí también ampliar mis conocimientos en el mundo del diseño gráfico, pero eso sí, a distancia porque sabía que cuando menos lo esperase volvería a trabajar y en algún momento tendría que compaginarlo.

Cada mañana al despertarme, mis lemas eran: “El que la sigue, la consigue” y “Todo esfuerzo tiene su recompensa” y así fue.

Después de algunas entrevistas, miles de correos y a tan solo un mes de poder disfrutar del verano, poder viajar y tomar el sol, algo que realmente deseaba y necesitaba después de un invierno largo y duro luchando por llegar a la meta, por sorpresa, un día una hormiga me invitó al hormiguero para conocerles. ¡Era una productora de publicidad!

Pasado un segundo de recibir aquella invitación, tenía claro que daba igual estar morena, bañarme en la playa, e irme con los amigos. Llevaba en la frente, “Disponibilidad completa y con coche propio” (que esto último siempre suma puntos. Jejeejje). Y tras conocer a las hormigas, al cabo de los meses quisieron acogerme en su equipo de Producción.

Al principio tengo que reconocer que me sentía perdida, como la hormiga más patosa que existía. La publicidad es mucho más precisa y acelerada, y tenía que volver a madrugar, pero eso era lo de menos.

Me llevó un tiempo de adaptación y aprendizaje, pero tampoco demasiado ya que por suerte tuve y tengo grandes tutores de los que cada día sigo aprendiendo cosas nuevas.

Semanas de mucho trabajo y poco dormir, mucho estrés que luego se convierten en un trabajo muy gratificante, del cual disfrutas viendo en tv o internet, el gran resultado.

La verdad que ha sido todo un descubrimiento, es genial formar parte de estas hormigas tan luchadoras y que trabajan muy duro día a día.

Y si me quedase algo por decir es:

¡Gracias! ¡Jamás dejéis de luchar por vuestos sueños!

P.D: Ahora entiendo porque dicen que en el mundo Audiovisual, trabajan personas apasionadas de su trabajo, porque si no sería imposible aguantar tantas horas y días de trabajo.

Laura Rodríguez Sainz

Reply

*